Brasil vota este domingo 4 de octubre en la primera vuelta de unas elecciones presidenciales muy reñidas. Las encuestas muestran un duelo cerrado entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT), de 80 años, que busca un cuarto mandato, y el senador Flávio Bolsonaro (PL), de 45, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Más de 158,7 millones de electores están habilitados para votar. Además del presidente, el domingo se eligen gobernadores, senadores y diputados.
Qué dicen las últimas encuestas
El sondeo de Datafolha publicado el jueves, encargado por Folha de S.Paulo y TV Globo, ubica a Lula con el 42% de la intención de voto y a Flávio Bolsonaro con el 38%. El margen de error es de dos puntos. Una semana atrás, la misma consultora los tenía en 40% y 36%. Más atrás, con cifras de un dígito, aparecen Augusto Cury, Ronaldo Caiado y Renan Santos.
Con esos números, ninguno superaría la mitad de los votos válidos, así que todo indica que habrá balotaje a fines de octubre. Para esa instancia, Datafolha mide 48% para Lula y 45% para Bolsonaro, una diferencia que se considera empate técnico. Otras consultoras, como AtlasIntel y Nexus, también registran una paridad casi total en la segunda vuelta.
La gran mayoría ya tiene el voto decidido: el 78% dice que no cambiará su elección, aunque cerca de un 19% todavía podría hacerlo.
Dónde se define la elección
Los analistas coinciden en que el resultado dependerá de una franja chica de votantes independientes, jóvenes y mujeres de ingresos medios en estados clave como Minas Gerais. El norte y el noreste se inclinan hacia Lula, mientras que el sur es territorio bolsonarista. En el cierre de campaña, ambos candidatos concentraron sus actos en Río de Janeiro y Minas Gerais, dos de los distritos con más electores. La campaña también estuvo marcada por la polémica en torno a la Virgen de Aparecida, la patrona de Brasil, y el peso creciente del voto evangélico.
Por qué importa en Santa Fe
Brasil es el principal socio comercial de Argentina y un destino clave para la industria santafesina, sobre todo la automotriz, la de maquinaria agrícola y la alimenticia. El rumbo económico que salga de las urnas va a influir en el Mercosur, en el tipo de cambio del real y en la demanda de productos que salen de la región.

