INDEC

La canasta del INDEC sigue anclada en 2004 y no mide los gastos reales de los argentinos en 2026

Mientras la inflación oficial se calcula con consumos obsoletos, el índice no contempla gastos centrales de la vida actual como internet, celulares, plataformas digitales y apps de servicios. El atraso expone una fuerte debilidad del Gobierno nacional.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el INDEC continúa utilizando como base una canasta de consumo diseñada en 2004, una metodología que hoy deja fuera gastos esenciales de la vida cotidiana y distorsiona la medición real de la inflación en la Argentina.

La situación vuelve a quedar en evidencia tras la difusión de un listado que muestra productos que ya no existen y servicios que hoy son centrales para millones de hogares pero no están contemplados en la canasta oficial.


📊 Inflación medida con consumos que ya no existen

Entre los ítems que todavía pesan en la canasta del INDEC aparecen consumos prácticamente desaparecidos en 2026, como:

  • Alquiler de VHS
  • Videocassettes y cassettes de audio
  • Revelado de fotos
  • Teléfono fijo
  • Diarios en papel
  • Cigarrillos con alta ponderación

La permanencia de estos productos refleja un atraso metodológico grave, que impacta directamente en el cálculo del IPC y, por lo tanto, en los datos oficiales de inflación que difunde el Gobierno nacional.


📱 Los gastos actuales que el INDEC no mide

Al mismo tiempo, la canasta oficial no incluye consumos que hoy son imprescindibles para trabajar, estudiar y vivir:

  • Smartphones y planes de datos móviles
  • Internet de banda ancha (WiFi)
  • Plataformas de streaming (Netflix, Disney+)
  • Suscripciones digitales de música
  • Apps de delivery
  • Servicios de transporte como Uber
  • Nuevos hábitos de consumo como el café en cápsulas

La ausencia de estos gastos subestima el impacto real de la inflación sobre los ingresos de las familias argentinas, especialmente en sectores medios y trabajadores formales.


🏛️ Críticas al Gobierno nacional por la falta de actualización

Economistas y especialistas vienen advirtiendo que sin una actualización integral de la canasta, el índice pierde representatividad y credibilidad. Sin embargo, el Gobierno nacional aún no avanzó con una reforma estructural del sistema de medición.

La consecuencia es clara: la inflación que mide el INDEC no refleja con precisión el costo real de vida, lo que afecta negociaciones salariales, jubilaciones, planes sociales y decisiones económicas clave.


⚠️ Un problema estructural que impacta en toda la economía

Actualizar la canasta no es solo una cuestión técnica: implica reconocer cómo viven hoy los argentinos. Mientras eso no ocurra, los datos oficiales seguirán mostrando una inflación que no coincide con la realidad cotidiana, profundizando la desconfianza social.

El atraso del índice vuelve a poner en el centro del debate la necesidad de instituciones estadísticas modernas, transparentes y acordes al siglo XXI, algo que sigue pendiente en la agenda económica nacional.