La Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó el viernes, en una reunión extraordinaria de cancilleres en Washington, una resolución que exige al gobierno de Nicaragua convocar a elecciones libres y liberar sin condiciones a los presos políticos. El texto se aprobó por unanimidad entre los países presentes y fue impulsado por Argentina, Estados Unidos, Colombia, Paraguay, Perú y República Dominicana.
La sesión se convocó después de que el presidente Daniel Ortega anunciara, el 19 de julio, que en Nicaragua no habrá más elecciones. Desde entonces, el oficialismo avanzó con reformas constitucionales para impedir la participación electoral de quienes el gobierno califica como «traidores a la patria», una figura que alcanza a buena parte de la oposición.
Qué le pide la OEA a Managua
- Celebrar elecciones libres, justas e inclusivas.
- Liberar sin condiciones a las personas detenidas por razones políticas.
- Restablecer la separación de poderes.
- Informar el paradero de las personas desaparecidas.
- Devolver la nacionalidad a quienes fueron despojados de ella.
Una resolución sin sanciones
El documento no fija castigos concretos contra el gobierno de Ortega y Rosario Murillo. El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, instó a los Estados miembros a aplicar por su cuenta sanciones económicas y restricciones de viaje a funcionarios nicaragüenses, pero esa propuesta no quedó incorporada al texto.
La reunión también mostró los límites del organismo: solo siete de los 34 Estados miembros enviaron a sus cancilleres a Washington; el resto participó con representantes de menor rango. Nicaragua, por su parte, completó su salida de la OEA en 2023 y no reconoce las decisiones del organismo, por lo que el efecto de la resolución será sobre todo político y diplomático.
Durante la sesión, la relatora de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) Rosa María Payá describió a Nicaragua como un estado policial que usa mecanismos de intimidación más allá de sus fronteras, en referencia a la persecución de opositores exiliados.
La posición argentina
El copatrocinio de la resolución se alinea con la política exterior del gobierno de Javier Milei, que mantiene una postura crítica hacia los regímenes de Nicaragua, Venezuela y Cuba. La oposición nicaragüense en el exilio celebró la decisión y pidió que la comunidad internacional pase de las declaraciones a medidas concretas.
El tema vuelve a poner a Nicaragua en la agenda regional en una semana de alta tensión política en América Latina, con Brasil a horas de votar en la primera vuelta de sus elecciones presidenciales.

