De regreso de París, el Gobierno nacional puso la reforma electoral en el centro de su agenda en el Congreso. El objetivo es suspender o eliminar las PASO antes de las elecciones de 2027, y la Casa Rosada cree que el viaje a la Argentina Week, en el que Javier Milei estuvo acompañado por 13 gobernadores, sirvió para acercar posiciones.
Dónde está el proyecto
La iniciativa está en el Senado, en la Comisión de Asuntos Constitucionales, que volvió a tratarla en septiembre. Para aprobarla en el recinto el oficialismo necesita 37 votos. Según los conteos que circulan en la Cámara alta, La Libertad Avanza reúne 21 senadores, la UCR tiene 10 y el PRO, 3. Por eso el radicalismo es la pieza clave.
El texto, además de las primarias, incluye cambios como la llamada ficha limpia y la afiliación digital a los partidos. El Gobierno estima que suspender las PASO ahorraría alrededor de USD 200 millones por elección.
El calendario aprieta: la Cámara Nacional Electoral pidió que las reglas para 2027 estén definidas antes de fin de año. En la Casa Rosada aspiran a conseguir dictamen en octubre.
Qué se negoció en París
Durante la gira viajaron, entre otros, Alfredo Cornejo (Mendoza), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Leandro Zdero (Chaco), Carlos Sadir (Jujuy), Ignacio Torres (Chubut) y Jorge Macri (Ciudad de Buenos Aires). Según fuentes oficiales, hubo entendimientos con cada provincia aliada que van desde acuerdos de no competencia electoral hasta alianzas y el desdoblamiento de las elecciones provinciales.
Antes del viaje, Karina Milei había dejado en claro la condición: no habrá acuerdo político con gobernadores que no acompañen la reforma. Sobre la mesa también están el Presupuesto 2027 y la distribución de fondos a las provincias.
Las resistencias
El consenso todavía no está asegurado. Jorge Macri, que viajó con el Presidente, propuso que cualquier cambio rija recién desde las elecciones de 2031, con el argumento de que las reformas para el turno siguiente quedan teñidas por la conveniencia de quien las impulsa. En el PRO hay reparos y la propia conducción oficialista en el Senado reconoció que aún faltan votos.
La posición de Santa Fe
El gobernador Maximiliano Pullaro, uno de los radicales con más peso en el interior, no aceptó la invitación a París. Su postura importa porque Santa Fe tiene dos senadores de la UCR, entre ellos Carolina Losada, que suele votar con autonomía. Si el Gobierno no logra sumar al radicalismo santafesino, deberá compensar esos votos con otras provincias para llegar a los 37.

