Caputo negó que haya recesión, pero la actividad cayó 2,9% en julio y los economistas recortan proyecciones

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El ministro de Economía, Luis Caputo, rechazó que la Argentina esté en recesión. Lo dijo en París, durante la Argentina Week, en una charla con periodistas en la embajada: admitió que la economía crece a un ritmo menor, pero sostuvo que la tendencia de la actividad muestra una expansión de alrededor de 0,2% mensual.

Caputo atribuyó la desaceleración a shocks externos, como las tasas de interés en Estados Unidos y el precio del petróleo, y también a la incertidumbre política local. Según su lectura, las series desestacionalizadas del INDEC tienen una volatilidad que no refleja la situación real.

Qué muestran los datos oficiales

El último Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC, correspondiente a julio, marcó:

  • Una caída de 2,9% mensual en la serie desestacionalizada, el mayor retroceso en seis años.
  • Una baja de 1,4% interanual.
  • Retrocesos en ocho de los quince sectores, con comercio (-5,1% interanual), industria (-4,6%) y construcción (-3,3%) entre los más afectados.

En cambio, crecieron la minería y la pesca, lo que refleja una economía en la que los sectores exportadores avanzan y los ligados al mercado interno se frenan.

El debate por la recesión técnica

Como el segundo trimestre ya había cerrado con una contracción de 0,6%, el dato de julio abrió la posibilidad de dos trimestres seguidos en baja, la definición habitual de recesión técnica. Para evitarla, agosto y septiembre deberían mostrar un rebote importante. El índice líder de la Universidad Torcuato Di Tella estima en 82% la probabilidad de una recesión en los próximos seis meses.

Las proyecciones privadas también bajaron: el consenso para 2026 pasó de cerca de 3,5% a fines del año pasado a alrededor de 2,1%, y algunas consultoras ya hablan de entre 1% y 1,5%.

Las señales que destaca el Gobierno

Caputo afirmó que los datos de agosto y septiembre vienen mejor. Mencionó la recaudación de septiembre, la baja de la morosidad, la venta de autos y el salario real, que según el ministro le ganó a la inflación en cuatro de los últimos cinco meses. Algunos indicadores adelantados acompañan: en septiembre subieron la demanda de electricidad y la confianza del consumidor.

Qué significa para Santa Fe

La provincia combina dos caras de este escenario. Por un lado, el complejo agroexportador del Gran Rosario se apoya en la molienda de soja, que mostró mejoras en agosto. Por otro, la industria y el comercio, dos de los sectores con peores números en julio, tienen un peso alto en el empleo santafesino. El próximo dato del EMAE, con la información de agosto, será clave para saber si el freno fue transitorio.

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