Las declaraciones del expresidente español sobre el equipo de Francia provocaron una fuerte reacción política en ambos países. El canciller francés respondió que “Francia no tiene color de piel” y calificó esos comentarios de “estupidez, racismo o una combinación de ambas cosas”.
Una columna escrita por el expresidente del Gobierno español Mariano Rajoy sobre la selección de Francia generó una crisis política entre ambos países, luego de que sus declaraciones fueran calificadas como racistas por integrantes del Gobierno francés y dirigentes de distintos espacios políticos.
La controversia comenzó cuando Rajoy afirmó que Francia tiene “una plantilla de altísimo nivel, eso sí, sin franceses”, en referencia a la diversidad de orígenes de los futbolistas que integran el seleccionado galo. La frase provocó una inmediata ola de críticas tanto en Francia como en España.
Las declaraciones de Mariano Rajoy desataron una fuerte polémica política entre España y Francia.
“Francia no tiene color de piel”
La respuesta más contundente llegó del ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, quien rechazó de plano las afirmaciones del exmandatario.
“Francia no tiene color de piel. Cualquier afirmación en sentido contrario es fruto de la estupidez, del racismo o de una combinación de ambas cosas”, sostuvo el jefe de la diplomacia francesa, al defender que la selección representa la diversidad del país.
Desde el Gobierno francés también remarcaron que todos los futbolistas convocados poseen nacionalidad francesa y cuestionaron que ese tipo de comentarios alimenten discursos discriminatorios.
La polémica también sacudió a la política española
Las declaraciones de Rajoy no solo generaron rechazo en Francia. En España también fueron cuestionadas por dirigentes del oficialismo, mientras que el Partido Popular salió a defender al expresidente y aseguró que se trató de un comentario “sarcástico” y “sin mala intención”.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, defendió una visión inclusiva de la identidad nacional y sostuvo que pertenecer a un país no depende del apellido, el lugar de nacimiento o el color de piel.
El debate trascendió el fútbol y abrió una discusión política sobre identidad nacional, inmigración y racismo.
Una semifinal atravesada por la controversia
La polémica estalló en la antesala del partido entre España y Francia por las semifinales del Mundial 2026, un contexto que amplificó el impacto de las declaraciones.
Lo que comenzó como una columna de opinión deportiva terminó convirtiéndose en un asunto diplomático que involucró a ministros, dirigentes políticos y referentes del fútbol de ambos países.
