Unos 150 drones ucranianos alcanzaron dos terminales petroleras, un centro de datos y un depósito logístico en San Petersburgo y la región de Leningrado. Hubo un muerto y 20.000 personas sin luz.
Ucrania lanzó durante la noche del sábado al domingo uno de los mayores ataques con drones de la guerra contra San Petersburgo y la región de Leningrado. El ataque a San Petersburgo, la segunda ciudad de Rusia, alcanzó dos terminales petroleras, un centro de datos y un gran depósito logístico, y dejó un muerto, varios heridos y unas 20.000 personas sin electricidad.
Qué blancos alcanzó el ataque a San Petersburgo
Según las autoridades rusas, unos 150 drones se dirigieron contra la ciudad y su región. Entre los objetivos alcanzados figuran:
- La terminal petrolera Ruchi, la más grande de la ciudad, con una capacidad cercana a los 74.000 metros cúbicos.
- Otra terminal con 21 depósitos de combustible, donde también se registraron incendios.
- Un centro de datos de la red social VK y un almacén de unos 80.000 metros cuadrados de la empresa de comercio electrónico Ozon.
- Una subestación eléctrica, un puente y tramos de una autovía urbana que debieron cerrarse.
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Una persona murió cuando restos de un dron cayeron sobre su auto, y alrededor de diez resultaron heridas, cinco de las cuales seguían internadas. Una docena de edificios de viviendas y dos casas sufrieron daños. El aeropuerto de Púlkovo funcionó con restricciones por razones de seguridad.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que entre el sábado y el domingo neutralizó más de 1.000 drones ucranianos en unas quince regiones de la parte europea del país, incluida Moscú, y en Crimea.
Kiev retomó los ataques contra la energía rusa
La ofensiva se produce después de que Ucrania anunciara que volvería a atacar refinerías e instalaciones petroleras rusas. Kiev había suspendido esos ataques tras la tregua energética que promovió Donald Trump, pero sostiene que Rusia la ignoró y que desde entonces lanzó decenas de ataques contra su infraestructura energética antes de la llegada del invierno.
Desde Moscú, Vladimir Putin ordenó un programa de reconstrucción de la infraestructura dañada y calificó de «terrorismo de Estado» las advertencias de Volodímir Zelenski a las aerolíneas extranjeras que operan en Rusia.
La posición de Trump y el acuerdo por el diésel
El presidente de Estados Unidos había criticado los ataques ucranianos contra instalaciones petroleras rusas y frenó a último momento la entrada en vigor de la llamada Ley Graham, un paquete de sanciones contra los compradores de petróleo ruso. Además, la Casa Blanca cerró con el Kremlin un acuerdo para que Rusia suministre diésel a Estados Unidos y al mercado internacional. Según el viceprimer ministro ruso Alexandr Nóvak, el envío podría comenzar entre 15 y 20 días después de que se firmen los contratos.
Para la Argentina, la escalada sobre la infraestructura energética rusa se suma a las tensiones en Medio Oriente que mantienen alto el precio internacional del crudo, un factor que ya presiona sobre los precios mayoristas y los combustibles.

