Unos 150 paracaidistas británicos simularon el desembarco de 1982 en San Carlos. Londres dice que fue un entrenamiento planificado; la Argentina avanza con un arbitraje para frenar el petróleo en la zona.
El Ejército británico realizó un ejercicio militar en Malvinas que recreó la recuperación de las islas en 1982: durante seis días, unos 150 paracaidistas practicaron un desembarco anfibio en San Carlos, una marcha nocturna hasta Pradera del Ganso y combates cerca de Puerto Argentino. La información, publicada por el diario británico The Times, se viralizó en redes en medio de la escalada diplomática entre la Argentina y el Reino Unido por la explotación petrolera en la zona.
En X, algunas cuentas británicas difundieron la noticia con el mensaje de que el Reino Unido «se prepara para una invasión argentina». Sin embargo, según el propio The Times, una fuente de Defensa aclaró que se trató de un entrenamiento planificado con anticipación y no de una respuesta directa a la Argentina.
Cómo fue el ejercicio militar en Malvinas
Participaron la Compañía B del 2.º Batallón del Regimiento de Paracaidistas (2 PARA), la unidad de infantería que rota en las islas, junto a cerca de un centenar de reservistas de la Fuerza de Defensa local. El entrenamiento se hizo entre fines de septiembre y principios de octubre e incluyó:
- Desembarco anfibio en la costa de San Carlos, con apoyo del patrullero HMS Medway y botes inflables.
- Una marcha nocturna de unos 32 kilómetros hasta Pradera del Ganso (Goose Green), con un ataque simulado y apoyo aéreo de cazas Typhoon.
- Traslado en helicóptero y combate a corta distancia en Wireless Ridge, a pocos kilómetros de Puerto Argentino.
El recorrido replica los pasos de la Operación Sutton, el desembarco británico de mayo de 1982. Según The Times, es la primera vez en años que se ensaya una operación de este tipo en las islas. Las fuerzas británicas usaron munición de fogueo.
El contexto: la disputa por Sea Lion
El ejercicio coincide con el momento de mayor tensión diplomática de los últimos años. El 28 de septiembre, el Gobierno de Javier Milei le dio al Reino Unido un plazo de dos semanas para frenar las actividades petroleras en la Cuenca Malvinas Norte, donde avanza el proyecto Sea Lion, operado por la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration. La producción está prevista para 2028.
El plazo venció el lunes 12 de octubre y la Cancillería, a cargo de Pablo Quirno, ya notificó a Londres que iniciará un arbitraje bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Además, la Argentina prepara un pedido de medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, en Hamburgo, para frenar nuevas actividades mientras dure el proceso. El reclamo no le pide al tribunal que se pronuncie sobre la soberanía de las islas.
Del otro lado, el Gobierno británico rechazó la postura argentina, sostuvo que la actividad petrolera está autorizada por las autoridades de las islas y cuestionó las declaraciones del Gobierno argentino.
Qué puede pasar ahora
El próximo paso es la presentación formal ante el tribunal de Hamburgo, prevista para estos días. Si el tribunal ordena medidas provisionales, serán obligatorias para las partes. El arbitraje de fondo, en cambio, puede demorar años.
Mientras tanto, el Reino Unido mantiene su guarnición permanente en las islas, con base en Monte Agradable. La guerra de 1982 duró 74 días y dejó 649 militares argentinos muertos, 255 británicos y tres isleños.

